Elecciones Presidenciales Estados Unidos: Biden y Harris, una nueva oportunidad

Daniella Iglesias Silva
Administradora Pública y Egresada Magíster en Estudios Internacionales

Palabras clave: Elecciones, crisis sanitaria, polarización, racismo, política exterior.

En una de las elecciones presidenciales más mediáticas y polémicas, dónde tomó más de una semana conocer a los ganadores, tras la proyección de los votos del candidato demócrata, Joe Biden, en el Estado de Pensilvania (pieza clave en estas elecciones), los medios de comunicación se atrevieron a adjudicar el triunfo al demócrata y a su compañera de fórmula, Kamala Harris, quien, oficialmente, pasa a ser la primera vicepresidenta de los Estados Unidos, y por tanto la primera mujer en ostentar uno de los cargos más importantes en el país. Por otro lado, Biden también ha pasado a la historia pues es el candidato con mayor votación popular, con más de 77 millones de votos, lo que si bien no garantizaba la presidencia producto de su sistema electoral indirecto, nos habla de alta participación de los americanos, misma que le permitió finalmente salir electo asegurándole los votos electorales que necesitaba. Lo preocupante, es que a pesar del liderazgo mitómano y delirante  de Donald Trump, quién ha incurrido constantemente a la desinformación para validar sus posturas y acciones, ha obtenido la segunda votación más importante en la historia, electorado con la cual Biden y Harris deberán lidiar.

La tarea de esta dupla es ardua y, como tarea primordial, deberán combatir la actual crisis sanitaria producto del COVID-19, que ha dejado más de 230 mil muertes. Es por ello que Biden ya se encuentra trabajando en la conformación de un equipo de científicos para desarrollar una estrategia. En paralelo, otras de las prioridades, es combatir la lucha contra el racismo y contrarestar el clima de polarización que vive el país, sin embargo, la tarea de sanar tan complejo escenario será resultado de un trabajo de más largo aliento, dado que la prioridad absoluta el contrarrestar los efectos que ha provocado la pandemia, pues aquella ha causado estragos tanto en vidas humanas, como en la economía del país. Sumado a todo lo anterior, la dupla demócrata tendrá que sortear las dificultades de convivir con un Senado de mayoría republicana y, además, una Corte Suprema cuya mayoría es de tinte conservador, lo último, gracias a las maniobras políticas de Trump.

En el ámbito internacional, podemos esperar que Biden retome la tan abandonada agenda multilateral, retornando a USA al Acuerdo de París por el Cambio Climático y reestableciendo las confianzas con sus aliados. En este sentido y a diferencia de Trump, podemos esperar una política exterior menos dura y aislacionista, aunque es probable que las tensiones en materias comerciales con China se mantengan. Sobre América Latina, no hay que tener muchas expectativas, sin embargo, la trayectoria de Biden le ha permitido conocer a la región, especialmente como Vicepresidente de Obama, por lo tanto, se puede esperar mayor atención, sobre todo en trabajos conjuntos en materias de Derechos Humanos, Medio Ambiente, Corrupción y Crimen Organizado.

Por todo esto, Biden y Harris, representan una nueva oportunidad para Estados Unidos, quiénes se encargarán de revertir las decisiones más conflictivas de Trump, y de retomar las confianzas, para promover la unidad del país.

¿Y qué sucede con Donald Trump?

Hasta el momento el candidato republicano y actual presidente no ha querido asumir su derrota, al contrario, a través de redes sociales y sin pruebas que lo respalden ha denunciado fraude electoral. En este sentido, se encuentra coordinando acciones legales, las que de ser fructíferas, y en el peor escenario posible, podrían provocar una fuerte crisis constitucional y social, situación que nos obliga a seguir atentos/as a lo que pueda pasar. No obstante, gran parte de los líderes del mundo han reconocido la victoria de Biden, incluso China a través de su portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores.

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